El 83% de limeños se siente inseguro al usar el transporte público, según datos del INEI e IPE difundidos en octubre de 2025. El aumento de las extorsiones y el alza de tarifas han convertido la movilidad en la capital en uno de los reflejos más claros del avance del crimen en el país.
Inseguridad en aumento
El Perú enfrenta niveles históricos de delincuencia. Entre enero y agosto de 2025 se reportaron 2.264 denuncias por extorsión cada mes, siete veces más que en 2019. En Lima Metropolitana, los casos subieron 53% respecto al año anterior, con 71 denuncias por cada 100 mil habitantes. Los distritos más afectados son Cercado de Lima, La Punta y Chaclacayo.
Según el INEI, el 64% de peruanos considera que la delincuencia es el principal problema del país. El temor a las extorsiones ha crecido: en 2024, el 28% de ciudadanos temía ser víctima de este delito, seis puntos más que en 2019. El IPE atribuye esta situación a la falta de acción conjunta entre el Ejecutivo y el Congreso.
Transporte urbano bajo amenaza
El transporte público es hoy uno de los espacios más inseguros. En 2024, el 83% de limeños lo percibió así, solo superado por los cajeros automáticos (87%). Este problema afecta sobre todo a los sectores de menores ingresos, usuarios frecuentes de combis, buses y colectivos. En cambio, casi la mitad del nivel socioeconómico alto se moviliza en vehículo propio.
Las extorsiones también impactan los precios. Varias empresas aumentaron las tarifas ante las amenazas, elevando la inflación del pasaje urbano a 2,5% en septiembre de 2025, más de cinco veces el promedio de los meses previos. Esto ocurre pese a la caída de los precios de los combustibles en más del 7%.
Impacto económico y político
El Banco Mundial advierte que la inseguridad ya es un obstáculo para el entorno empresarial. En 2023, el 9,3% de las empresas la consideró su principal problema, más del doble que en Colombia (4,6%). Para el IPE, el deterioro político y la falta de consenso entre el Ejecutivo y el Congreso impiden una respuesta efectiva frente al crimen.
Fuente: Comercio