El Ministerio de Energía y Minas ordenó suspender la venta de GNV a taxis y vehículos particulares tras una fuga de gas en Cusco. La medida prioriza el abastecimiento para el transporte público masivo y podría afectar los costos del servicio de taxi.
Restricción temporal del combustible
La disposición se sustenta en la Resolución Directoral N.° 020-2026-MINEM/DGH, que establece la priorización del gas natural para hogares, comercios y transporte público masivo. Según Martín Mejía Del Carpio, director general de Cálidda Perú, los grifos no deben vender GNV a taxis ni a vehículos particulares, dado que hacerlo implicaría incumplir la norma.
La restricción se aplicará mientras se reparan los ductos afectados y tendría una duración aproximada de 14 días. Durante ese periodo, el suministro disponible se destinará principalmente a buses de transporte público como los que operan en el sistema Metropolitano.
Impacto en conductores
El desabastecimiento afectará a cientos de miles de vehículos livianos que utilizan GNV. Solo en Lima y Callao existen más de 300 mil unidades con sistema dual, que ahora deberán funcionar con gasolina mientras dure la emergencia.
Especialistas advierten que este cambio puede incrementar los costos para los conductores. Un taxista que gasta alrededor de S/600 mensuales en GNV podría superar los S/2,100 si usa gasolina, lo que abre la posibilidad de aumentos en las tarifas del servicio.
Consecuencias y expectativas
Las autoridades esperan restablecer el suministro normal de GNV una vez que se reparen los ductos afectados en Camisea. Mientras tanto, el sector transporte y miles de conductores deberán adaptarse a la restricción temporal y a sus posibles efectos en los costos del servicio.
Fuente: Infobae