El aumento sostenido de los combustibles en Perú viene afectando directamente al transporte público, especialmente a los colectivos, cuyos conductores evalúan elevar las tarifas. La situación se registra a nivel nacional y genera preocupación entre transportistas y usuarios en mayo de 2026.
Impacto en transportistas
El incremento en los precios del diésel, GLP y gasolina ha elevado los costos operativos del sector. Actualmente, el diésel alcanza los S/23.85 por galón, el GLP supera los S/7.82 y la gasolina premium pasa los S/21.50. Ante este escenario, conductores analizan subir el pasaje hasta S/10 para mantener la rentabilidad.
Además, los transportistas han tenido que reorganizar sus puntos de abastecimiento para reducir gastos. Según reportes, el consumo diario de GLP pasó de costar entre S/35 y S/40 a más de S/60, lo que presiona sus ingresos y limita la sostenibilidad de la actividad.
Efecto en usuarios y economía
El alza de tarifas impacta directamente en los usuarios, quienes deberán asumir mayores costos o reducir sus desplazamientos. Este incremento afecta la economía familiar al elevar los costos de distribución, lo que genera un efecto en cadena sobre la canasta básica.
Diversos gremios advierten que la situación no es sostenible y han pedido medidas al Gobierno, que hasta el momento no ha anunciado acciones concretas. La falta de respuestas incrementa la incertidumbre en un sector clave para la movilidad diaria.
Perspectivas
Especialistas señalan que el encarecimiento del combustible podría intensificar la inflación y reducir el poder adquisitivo de los hogares. En este contexto, se plantea la necesidad de revisar políticas de apoyo y promover alternativas energéticas, mientras crece la demanda de una intervención estatal que estabilice los precios y garantice un transporte accesible.
Fuente: Infobae